El mundo de hoy en día es muy dinámico, y una estrategia de negocio digital es imprescindible. Así como los avances tecnológicos nos obligan a acelerar nuestras vidas, casi que sin darnos cuenta, los negocios también se ven en la necesidad de cambiar y adaptarse, no solo a los avances tecnológicos si no a los hábitos del nuevo consumidor.

En algunas empresas, las estrategias de Marketing aún se siguen creando de forma global, enfocando los mayores esfuerzos publicitarios en los medios tradicionales, dejando a los medios digitales como un simple anexo del plan de Marketing, y muchas veces, sin ningún tipo de conexión entre la estrategia offline y la online.

Hasta hace algunos años, los jefes de marketing comienzan a darse cuenta que el enfoque digital resulta efectivo, dada la naturaleza del nuevo consumidor. Un individuo  mucho más activo en Redes Sociales, conectado gran parte del tiempo desde cualquier lugar donde se encuentre y con mayor confianza como internauta.

Hoy en día, el nuevo concepto de Marketing 4.0 obliga a empresas, marcas emprendedores y profesionales a disponer de estrategias 360 que incluyan ambos ambientes, el digital y el desconectado. Una tendencia que no se puede detener ni menospreciar.

Acciones como la personalización en el envío de emails masivos, recolección y análisis de datos, seguimiento de la competencia, campañas mixtas de publicidad offline con estrategias digitales incluidas, Etc., son de vital importancia para el logro de los objetivos de negocio en la era de la tecnología.

Por esta sencilla razón, vale la pena destacar que ya no podemos hablar de un “Anexo de Marketing Digital” si no de un plan o estrategia integral en donde se combinen medios tradicionales y Digitales, de acuerdo al mercado objetivo y el producto del que se trate, pero dando una mayor fuerza al ámbito digital y poniendo muchísima atención en los siguientes diez puntos estratégicos.

1.- No hay camino que recorrer sin objetivos que alcanzar en una estrategia de negocio digital.

Está claro que si no conoces tu destino no podrás llegar a él, pero cuando se trata de objetivos de Marketing, nos toca ser más específicos al definirlos. No basta con decir que “Queremos vender más” o “Queremos tener más seguidores” se trata de definir un sentido claro y preciso con metas cortas.

La definición de objetivos SMART es lo más apropiado, ser realistas en lo que queremos y hacer referencia a lo que significa esta denominación: Specific (específicos), Measurable (medibles), Attainable (alcanzables), Relevant (relevantes), Timely (a tiempo).

2.- Para no fracasar, mejor un plan.

Tener bien claros los objetivos pero no saber qué hacer para conseguirlos no suena muy coherente que digamos. El Plan Estratégico de Marketing es una pieza fundamental en la implementación de una estrategia de negocio digital y te ayudará a ahorrar tiempo, dinero y disgustos. Las acciones de Marketing basadas en la intuición o en “lo que hace la competencia” generalmente se ven desperdiciadas.

Lo más recomendado es basar las acciones en análisis cualitativos y cuantitativos de los mejores aspectos de tu marca, una reflexión previa que incluya conocer bien a tu cliente, objetivos y cómo alcanzarlos paso a paso, las acciones para lograrlo y cómo lo vamos a medir. Una estrategia permite enfocarnos y determinar cómo lograr nuestros objetivos sin perder mucho en el camino.

3.- Y para lograr el éxito, mejor otro plan.

Ya tenemos la estrategia, ahora vamos a la acción. El Plan de Acción representa, la ejecución de la estrategia en función de impactar a los usuarios o potenciales consumidores, para de esta manera poder lograr los objetivos de Marketing.

En el plan estratégico tal vez definamos la implementación o presencia de la marca en Redes Sociales tomando en cuenta el retorno en Leads y ventas de acuerdo a cada canal utilizado. Basándonos en esta estrategia podemos establecer primeramente, crear las cuentas en las redes sociales que consideremos necesarias y de beneficio para la marca para luego implementar una campaña de publicidad paga a través de ellas.

4.- Dicen que el contenido es el rey.

Muchos afirman esta frase, pero para mi, el usuario es el Rey. El usuario lee, Navega, es él quien decide llenar un formulario o comprar. Para esto, definitivamente debemos agregar valor a nuestros contenidos pero todo eso va en función de los usuarios.

Contenidos irrelevantes no satisfacen a nuestros usuarios y por lo tanto los alejan de los objetivos de conversión que hayamos establecido. Es así como, antes que pensar en los contenidos, debemos tomar en cuenta el valor agregado que podamos ofrecer a nuestros usuarios a través de ellos para garantizar que la experiencia con nosotros sea realmente satisfactoria.

5.- Los usuarios importan, pero la gente más.

Una gran preocupación de muchas marcas a la hora de entrar a los medios digitales es el número de usuarios, en Redes Sociales, en tráfico Web o suscriptores de membresías o servicios. Tengamos claro que la cantidad de usuarios puede ser inversamente proporcional al interés de esos usuarios por la marca, y que antes de pensar en un número debemos dedicarnos a consolidar una comunidad que sea realmente potencial de convertirse en consumidores.

Además de esto, debemos tener en cuenta que, nos estamos comunicando con ellos a través de software y equipos informáticos, debemos transmitir humanidad porque ellos son humanos, con sentimientos, estados de ánimo y características propias. Si conocemos a nuestros potenciales clientes y logramos conectar de una manera natural con ellos, se abrirá la posibilidad de fidelizarlos, sin olvidar por supuesto, la calidad y satisfacción que debemos brindarles con nuestros productos o servicios y con la experiencia en nuestros medios digitales.

6.- La experiencia del usuario (UX).

Y si la gente importa, entonces debemos preocuparnos por ofrecerles una experiencia fabulosa en nuestros espacios digitales. Hoy en día, mucha gente habla sobre UX (User eXperience) pero muy pocos aplican de verdad una filosofía de satisfacción al usuario.

Para garantizar una experiencia que satisfaga las necesidades o deseos de nuestros potenciales clientes , permitiendo a estos decidir utilizar o contratar nuestros servicios o comprar nuestros productos, debemos tomar en cuenta sus objetivos como usuario, variables culturales, diseño de la interfaz del sitio Web o aplicación móvil, entre otros elementos importantes para lograr este objetivo estratégico. Debemos darle al usuario lo que quiere, una experiencia sencilla y productiva.

7.- Las herramientas de marketing.

La utilización de herramientas en el Marketing Digital es necesaria para alcanzar los objetivos estratégicos y determinar las acciones que ejecutemos para lograrlo.

Dentro de estas herramientas debemos considerar que existen diversos lineamientos de acción y muchísimas opciones de trabajo al implementar una estrategia de negocio digital. Para ser más eficaces en nuestro cometido, recomiendo tomar en cuenta herramientas centradas en el análisis que nos permitan supervisar contenidos, obtener datos sobre consumidores, palabras claves, etc.

También existen herramientas que nos facilitan el trabajo como aquellas que nos permiten curar contenidos o automatizar procesos, y por supuesto, las herramientas que nos ayudan a poner en marcha las estrategias como los sistemas de Email Marketing, gestión de Redes Sociales, creación de imágenes e infografías entre otras.

Para finalizar pero no menos importante, se encuentran las herramientas para la medición. Datos de competidores, analítica Web, reputación social, tráfico Web, nos proporcionarán información de vital importancia para la toma de decisiones y para uno de los puntos más críticos de la estrategia: La conversión.

8.- Sin conversión no hay ventas.

Como lo mencionó en el párrafo anterior, uno de los puntos más críticos de la estrategia digital es la conversión. De nada vale tener alto tráfico en el sitio Web si nadie compra o contrata los servicios o productos que ofrecemos, o simplemente si no logramos obtener siquiera información importante para nuestro embudo de ventas.

Debemos centrar mayores esfuerzos en optimizar la conversión, literalmente hablando “Debemos ponérsela fácil al usuario” para convertirlo en cliente o comprador. Disminuir los pasos del proceso de check out, hacer más visibles los formularios, evitar tratar de recolectar datos innecesarios pueden aumentar considerablemente la tasa de conversiones y en consecuencia nuestras ventas.

9.- El retorno de la inversión (ROI).

Una de las preocupaciones más comunes en los directores de marketing al implementar una estrategia de negocio digital, conocer los valores en números y fechas para retornar la inversión de las estrategias y cuales serán las previsiones del negocio para lograr los objetivos establecidos.

Conociendo el patrón de comportamiento del usuario y cómo funciona nuestro embudo de conversión, podemos estimar, controlada y lógicamente la inversión inicial con la previsión de obtener un retorno en un tiempo determinado.

10.- KPI, medir y analizar.

Medir, medir, medir,.. Analizar, analizar, analizar,.. esa debe ser nuestra premisa para poder optimizar y aplicar futuras estrategias con mayor precisión y atino. Los KPI’s (Key Performance Indicators o indicadores de gestión) son valores o medidas de desempeño de los procesos que se encuentran directamente relacionados con los objetivos establecidos.

En base a este punto puedo recomendar que el análisis de estos datos no debe quedarse en la teoría si no que debe aplicarse a través del análisis, en la toma de decisiones y en los cambios que tengan que realizarse para aumentar la productividad del negocio y el alcance de los objetivos del mismo.