Comienza por darte cuenta que, desde hace ya varios años hemos estado atravesando un proceso de evolución generalizado en el cual se han sumado, una gran cantidad de factores que marcan la pauta en cuanto a tecnología. Innumerables cambios en un periodo relativamente corto de tiempo, algo abrumador y ciertamente perturbador para muchos dada una circunstancia de la cual se ha hablado por mucho tiempo en cuanto a gestión organizacional: la resistencia al cambio.

¿Se acerca la transformación Digital?

Recuerdo claramente cuando en oportunidades, conversando con miembros de equipos de trabajo en empresas que he asesorado, discutimos lo importante que era aceptar los cambios en la organización. Hablábamos de que cambiar era una oportunidad para mejorar pero también, cuánto costaba hacerlo. En aquellos tiempos, esos cambios se tomaban generalmente como factores realmente perturbadores dentro del clima organizacional.

Hoy en día, estas palabras cobran mucho más valor y fuerza que nunca, y es que durante los últimos años, hemos estado sometidos a cambios, cambios muy rápidos, muchas veces involuntarios pero necesarios y ahora, obligatorios que nos conducen a una disrupción en nuestros hábitos de vida. Y me refiero específicamente a cambios en nuestras propia cotidianidad que afectan directamente la manera de cómo percibimos las cosas.

Estos cambios y toda esta tecnología nos lleva a dirigir la mirada hacia un concepto muy en boga: Transformación digital.

Hablar de transformación digital es muy común hoy en día, y aunque no hemos llegado a esa etapa aún, sí que tenemos que prepararnos para ella, porque vamos en vuelo directo y sin escalas.

Pero primero debemos definir lo que significa tecnología digital.  Ya no basta con decir tecnología de la información, ni el agregado de comunicaciones para convertirlo en TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), porque no solo son tecnologías de información, sino que se engloba todas aquellas tecnologías digitales a las que ha dado paso el desarrollo tecnológico como la impresión en 3D, realidad virtual, la robótica, biométrica, blockchain o los drones.

Todo esto refiere a la Tecnología como la ciencia que trata las artes industriales y a lo digital como los sistemas de transmisión de la información, básicamente representado por caracteres, cifras o “dígitos”.

Por tanto podemos concluir que la tecnología digital está asociada al conjunto de procedimientos, estudios, y estrategias, que son necesarios para poder realizar avances y aplicaciones donde se usan únicamente o principalmente dígitos (o alguna clase de números).

Esta disciplina ha sido durante estas últimas décadas la protagonista más importante dentro de todos los descubrimientos tecnológicos modernos que se han podido realizar. Su función principal es (o debería ser) mejorar la vida del ser humano en el planeta, a partir de diferentes herramientas y recursos científicos que permiten elaborar diversos productos tecnológicos. De este modo, esto conlleva que nuestro mundo totalmente mecánico y analógico pase a ser reinado por todo aquello que es digital, lo que nos permite expresar nuestra realidad a partir de números (en lo básico, con los dígitos 0 y 1), considerado esto como una forma mucho más sencilla de hacer las cosas, y con muchas más alternativas y posibilidades de control.

En todo caso, la transformación digital puede ser considerada como la tercera etapa de la adopción de las tecnologías digitales en el mundo, siendo la primera etapa la conversión analógica-digital o simplemente “la conversión” la cual se logra cuando realizamos el cambio de medios físicos o pensamientos a códigos binarios (dígitos). Muchos sectores de la industria se han visto afectados por esta conversión de información y este proceso es el primer paso para lo que se viene.

La “conversión” ha dado paso al uso digital o “Digitalización” que consiste en el proceso real de cambio tecnológico inducido dentro de estos mismos sectores de la industria y que se caracteriza por las nuevas formas de ejecutar las actividades a las que estamos acostumbrados, por ejemplo hablar por WhatsApp o video conferencia, comunicación por correo electrónico o acceso a cuentas bancarias por internet. 

En el primero de los casos, si lo recuerdas o lo viviste, anteriormente tenias que llamar por teléfono (analógico, alámbrico) o encontrarte con las personas para poder conversar. En el segundo, hace algunos años tenias que escribir y enviar una carta o telegrama para hacer llegar tu mensaje y en el tercer caso, obligatoriamente debías acercarte a la ventanilla del banco para obtener un estado de cuenta. ¿Ya ves cómo han cambiado las cosas? 🤷🏻‍♂️

Como puedes apreciar, en esta etapa entran en juego todas las tecnologías que nos permiten cambiar estas actividades, comenzando por Internet y sumando la Web, aplicaciones, plataformas, Etc.

Ahora vivimos en un mundo en el cual cada día nos vinculamos más con estas nuevas tecnologías, cambiando muy rápidamente la manera de hacer las cosas. Lo que sucede es que algunas personas deben someterse a un proceso adicional de “alfabetización digital” para mejorar la capacidad de uso y de aplicación de estos avances.

Este proceso de transformación digital es entonces el efecto social y global de la digitalización, y llega cuando cambiamos la manera de pensar en cuanto a la tecnología. Es cuando sustituimos nuestros hábitos por acciones digitales. Algo tan sencillo como el concepto de “eliminar el papel” que afecta tanto a empresas como individuales, así como también a segmentos enteros de la sociedad, gobierno, comunicaciones globales, arte, medicina, y ciencia (14).

La transformación digital conlleva a un cambio de Mindset, y la implementación de una cultura que empatice con el cambio y esté dispuesta a aceptarlo. En este momento nuestra sociedad cambia y por supuesto, los procesos y las empresas también cambiarán. Por este motivo, las organizaciones deben prepararse y establecer el patrón de giro que afectará, no solo a los procesos, también a las personas, a los socios, los lideres y colaboradores, proveedores y en general a todo el mundo. Todos quienes se encuentren involucrados deben estar dispuestos a comprometerse con este giro de timón y literalmente a “cambiar el chip”.

La digitalización, ha dado lugar a mayores oportunidades para transformar y cambiar los modelos de negocio, las estructuras socio-económicas, las medidas legales y políticas, los patrones organizacionales, las barreras culturales existentes hasta el momento.

En cuanto a emprendimiento se refiere, tienes que estar muy claro que de esta transformación no te salvas, y es por eso que desde el inicio tienes que pensar en incorporar la tecnología a tu negocio. Que mejor opción que utilizar herramientas digitales, o mejor aún, pensar en u modelo de negocio digital. Como quieras verlo, bien sea con modelos de negocio tradicionales o modernos, si quieres tener éxito, debes inyectar esa digitalización y trabajar pensando en el cambio desde el principio, o mejor aún, a incorporar la mentalidad digital. No te transformes, arranca pensando en digital. Va a llegar el momento en el que esta transformación sea una realidad, y las empresas que no hayan asumido este cambio, según mi criterio, simplemente desaparecerán, como ya lo han hecho algunas que conozco. 

Desde el punto de vista organizacional, la transformación digital es la integración de tecnología digital en todas las áreas de la empresa, cambiando fundamentalmente la forma en la que opera y brinda valor a sus clientes. Como lo decía anteriormente, supone un cambio cultural que requiere que las organizaciones desafíen constantemente su status quo, experimenten y se sientan cómodas con el cambio. Porque se trata de no temer a la implementación de estrategias que se encuentren fuera de lo normal o alejadas de los esquemas tradicionales que cada día se ven mas amenazados.

Published On: diciembre 15th, 2020 / Categories: Transformación digital, Negocios / Tags: , , /

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